Pies a la moda

Los zapatos son el toque final de la elegancia en la vestimenta femenina. De ellos depende que luzcas completamente hermosa o que te falte ese detalle mágico.

A través de la historia, el ser humano ha usado zapatos con el objetivo de proteger sus pies, pero luego también tuvieron que ser hermosos.

Su origen se ubica hace 3.600 años en Babilonia, pero se difunden más entre el 1600 y 1200 a. C. en Egipto. Las culturas antiguas acostumbraban a usar sandalias, pero en Mesopotamia se introdujeron los zapatos suaves, a través de los montañeses que vivían en la frontera de Babilonia con Irán.

El primer modelo que se conoce es de cuero, muy parecido al estilo mocasín. Los griegos usaban en su mayoría sandalias, pero sus mujeres a veces utilizaban zapatos suaves y cerrados para estar en la casa. Durante el período helenístico éstos se volvieron un lujo. Más tarde, alrededor del siglo V a.C., la influencia griega se extendió y los etruscos usaron un zapato ligado o amarrado en torno a cierta altura de la pierna y con el dedo gordo del pie al descubierto.

Posteriormente, los romanos crearon los zapatos gremiales y los diferenciaron según el género. El estilo del zapato mostraba a que clase social se pertenecía. Además, hicieron calzado para el pie izquierdo y otro para el pie derecho.

En la Edad Media, el zapato se mantuvo muy simple, con un estilo mocasín. Y se supone que la diferencia en el tamaño, es decir la medida del zapato se originó en 1305 cuando Eduardo I introdujo la pulgada como unidad de medida. A lo largo de los siglos lo que más varió fue el tamaño de las puntas de los zapatos. Los cambios en el calzado se daban mediante decretos que daba el rey.

En el siglo XVII, las botas toman la escena. Durante esta centuria, los zapatos fueron en Europa muy adornados, con lazos, cintas y tacones muy altos. En América, tanto los de hombre como los de mujer, eran más moderados y simples. Su tacón era medio.

La primera fábrica de zapatos se fundó en 1760 en Massachusettes, y a partir de este punto, se inició su producción masiva. Claro que no es sino hasta el siglo XIX, después de la Revolución Industrial, y cuando ya habían sido inventadas las máquinas de coser y otra maquinaria, que la fabricación de zapatos se abarata, y se generaliza.

Desde esos momentos, ha corrido mucha agua bajo el puente, y hoy la moda en el calzado es diversa y fundamental para la elegancia. Como en casi todos los ámbitos de la moda, las tendencias actuales muestran una vuelta a lo que se usó en décadas pasadas, como los años 60, 70 y 80. Además, recuerda que la moda está marcada por un eclecticismo, donde puedes usar cualquier cosa siempre que se combine con destreza.

Hoy por hoy, las plataformas son el signo de los tiempos contemporáneos, si eres jóven y activa ésta es tu opción. Pueden ser acolchadas de madera o de cuero, en zapato estilo zueco, sandalias o botas. Si prefieres un calzado más clásico y elegante, el zapato clásico de tacón alto siempre es actual, lo que cambia es el tamaño del tacón, que en la actualidad se utiliza grueso y cuadrado.

Las sandalias o zapatos con fajas, le dan una gran delicadeza a tus pies. Estos lucen mejor, si la suela es delgada y el tacón discreto.

Otra clase de zapato que es de última, son botas o más bien botines de tacón alto o medio, pero grueso. Con pantalones, las botas resultan a la vez casuales y elegantes.

En fin, hoy puedes usar el zapato que quieras, siempre que el color combine con tu ropa, y según sea la imagen que quieras proyectar.